Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. (Proverbios 1:8 ).
Como es costumbre cada año, hacemos un servicio especial donde reconocemos a nuestras madres. Este año con menos cantidad de personas presentes debido a las restricciones y el protocolo establecido por la situación de pandemia que atravesamos, pero con todo el amor del mundo, se celebro un servicio con adoración, drama y la entrega de un presente.
A continuación compartimos algunos momentos de esta sublime celebración.






































